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PARASHA DEL SHABAT NITZAVIM
bien; la muerte y el mal” (Deuteronomio 30:15). Leyendo este versículo que aparece en nuestra Parashá, y en función a la puntuación que aparece en los Tahamei Hamikrá (símbolos que poseen las palabras de la Torá, que marcan la puntuación de la oración), nos cabe una pregunta: ¿La vida está íntimamente ligada al bien y la muerte está íntimamente ligada al mal?  Parashat Nitzavim se lee en todas las sinagogas, el Shabat anterior a Rosh Hashaná. Esta tarea fue llevada a cabo por los Sofrim (escribas) y a sus sucesores, quienes se encargaron de hacer coincidir las diferentes secciones de nuestro texto sagrado con los diferentes momentos del año. En este Shabat leemos Parashiot Mejubarot (En forma conjunta), de manera de hacer coincidir el final de la lectura del quinto libro, con la festividad de Simjat Torá. Nitzavim-Vaielej nos marcan la casi despedida de Moshé, frente al pueblo de Israel. Al igual que en Parashat Ree (Deuteronomio 11:26), Moshé les da a elegir entre la bendición y la maldición. Frente al final de una etapa, aparecen los mementos trascendentes y de toma de decisiones. El pueblo debe elegir entre dos caminos bien diferenciados. Al igual que nuestros antepasados, nosotros debemos elegir el camino que vamos a tomar en el próximo año, tan solo en una semana. Esto no significa que una vez que hayamos elegido, no vamos a poder cambiar de opinión. La facultad de ser flexible en la vida, es una de las claves de una sana convivencia con nosotros mismos.Volviendo a la pregunta inicial, no estamos en condiciones de afirmarla o negarla rotundamente. Podemos llegar a sugerir que el camino del bien, nos ayudará a transitar por la vida de la mejor manera posible. Si en cambio, elegimos el camino del mal, nuestra vida estará vinculada a la muerte. No necesariamente a la muerte y desaparición física, pero a la desaparición de otras cosas: Afectos, amor, familia, felicidad, etc.Estos son los valores que sí están vinculados a la vida.  

Shabat Shalom,  Rabino Pablo Gabe.